jueves, 4 de noviembre de 2010

Dedo

La palabra no es muy sonora, ni se antoja más que como una referencia de la clase de preescolar, un programa infantil en Discovery Kids, la traducción del objeto al inglés como la miss Karen lo ha enseñado, o el dibujo de una manita, que reveló la existencia de 5 maravillas.

Son una revelación, si implican muchos colores de tinta en una playera, una pared, un vestido blanco... para que un indice y un medio sean dos piernas avanzando, para que un pulgar y un indice se conviertan en una portería de fútbol, para ser chupados cuando la cajetita de un pan tostado se ha derramado.
Son tan nobles que a menos que los apachurremos con la puerta, el golpe de un martillo al intentar colocar ese clavo, a veces hasta los ignoramos (quizá como a otras fundamentales de la vida). Hacen tantas cosas, que sin ellos no imagino el avance de la tecnología moderna, cuantos teclazos no se escriben diariamente en computadoras, teléfonos, tablets, millones y millones. Son el mejor aparador de un anillo de compromiso de la jovencita ilusionada, o la marca blanca que deja el anillo de matrimonio, cuando el casado se lo quita cuando entra al bar de moda...

Gorditos y morenos en las trompetas de Jazz, flaquitos y largos para un pianista, estilizados en un lienzo del Greco; los dedos de Dios pintados por Da Vinci, la verdad es que son una maquinaria compleja de huesos, tendones, músculos, que solo el amor pudo juntar, fue el contacto del Eterno, esa famosa pintura de la Capilla Sixtina. ...

jueves, 3 de julio de 2008

Tus ojos

Acompañe tus pasos hasta que sentada al otro extremo, disimuló no verme.

Complaciente sonrió a la mesa, las sillas, al dependeinte, ... y nada, se fue sin más.

martes, 27 de mayo de 2008

Temazcatl


Creo que lo extraño desde la última vez que me albergo en su atmosfera, calorcito que purifica el alma,
que abre los poros,
un esquisito aroma mezcla de hierbas de aire,
un poco de incienso,
una toallita y su jarro con agua para humedecer el rostro,
solo reina la paz

Dejar atrás las prisas de la semana, del mes, la tesis de doctorado, los pendientes de la oficina, de la coordinación, las declaraciones de impuestos no presentadas, la segura multa fiscal.


Espacio donde el alma se libera,
y sale como una danzarina adolecente,
gira,
brinca,
vuela sobre invisibles plataformas multicolores,
se envuelve en la magia de esa oscuridad.

Imagen: http://www.anayjose.com/_img/Facilities/Temazcal/Right.jpg
Lucero me ha enseñado a quererlo como el abuelito o abuelita prehispánico, que libre de la responsabilidad de educar a sus propios hijos, se dedica a consentirme, me acaricia el pelo, sus trazos son muy suaves, me mima, me sana de los excesos ingeridos. ¿quieres venir?
Su casa esta abierta de par en par

miércoles, 14 de mayo de 2008

Leerte

Leerte me pone de buen humor, hasta me dan ganas de escribir, es positivamente contagioso.

Debo confesar que a veces me causas serias crisis, algo enviado, más o menos decia así: "... es la que hace que quieras regresar a casa".

Habria tema para tres buenas tazas de cafe, un tequila y dos aguas minerales. Mi abuela tenia un concepto de hogar muy sui-generis, aderezado con la nostalgia de su pueblo natal, Susupuato Michoacan, pero la verdad es que después de la escuela, la deliciosa sopa de fideos era todo lo que se necesitaba.

Hoy, mis chaparros, mi estudio como una pieza favorita, la terraza al atardecer, el valle del tepozteco que se cuela e instala en el gimnasio, son facinantes; el terruño son unos brazos abiertos que refrescan en estos días de calor y cobijan en los frios de invierno.

sábado, 3 de mayo de 2008

Media cuchara

Obtener un master en cualquier ciencia, arte o tecnología, pasa a ser un esfuerzo que si bien es cierto que fue significativo también fue gratificante.
El oficio de mi padre es de electricista y plomero, ahora se pone es sus tarjetas de presentación técnico especializado, no lo juzgo, 40 años de profesión encierran miles de secretos, que diría un epistémico, sólo se aprenden al hacer camino.
Hoy tres de mayo, se celebra el día de la Santa Cruz, día del constructor, albañil, "maistro", quien no se entiende sin el proceso de aprendizaje.
Cuando en la adolescencia se hizo obligatorio aprender el oficio paterno, era muy interesante convivir con los maestros albañiles, quienes tienen sus especialidades, maestro de obra negra, azulejero o especialista en terminados, detallista o los acabados finos de la obra, carpintero de obra, además del jovencito que tras acarrear a hombro, el pesado bote de mezcla, observa detenidamente cada paso de la construcción, será un largo camino antes de que sea media cuchara. Paso intermedio entre chalán, ayundante o peón (como en el ajedrez) hasta oficial y maestro.
En el Derecho nos enseñan una ciencia de significados, que comienza con los latinismos del derecho romano, (buenos cimientos hacen que una casa no se caiga al primer temblor); las materias jurídicas se diversifican, derecho de las personas y familia; (no esta demás un buen consejo sobre el patrimonio en un divorcio, sobre todo si te lo preguntan a media cena de navidad la tía tacaña) el derecho criminal (terror institucional) derecho social (mucho idealismo universitario) derecho hacendario (la tragedia en su apogeo), una suma de materias optativas, y listo, cinco años para saber que desconoces más de lo que conoces.
La maestría es una bonita experiencia; un curso propedéutico, la epistemología que te confirma que saber que sólo no sabes nada, y ni de eso se está seguro, dos semestres de tronco común, la docencia en ciernes, y dos semestres de la especialidad (media cuchara por fin).
La titulación es un bonito acto solemne, habrá que pagar comidas, regalos a los sinodales, la adulación final, el compromiso eterno, y listo, magister est. A una distancia de cuatro años, aún me siento media cuchara, por lo que descubro cada día, los maestros, esos son muy pocos, lástima que los reconocemos cuando se han ido, adelantándonos el camino como doña Antonia. (Un beso a su recuerdo).

Adicción

Es quizá, para algunos, otra más, (cualquier adición es enajenante y repugnante), sin contar las mentiras mediáticas, los bodrios de la religión (esa que compra conciencias tranquilas), el consumismo por todo lo que se vende y se compra, desde harinas, tabaco, status con una infinidad de productos que incluyen marca, publicidad antipiratería (publicidad gratuita) y se reviste en el precio del vehículo, perfume de moda, celular, ¿ropa? etc. etc. sumándole el ordenador; (la peor tragedia es la falta de energía eléctrica o Internet).
En una ciudad tan hermosa como Cuernavaca, la inseguridad, te puede robar la posibilidad de salir una tarde a tomar un café, una copa o simplemente a mirar a la gente, ver caras, desperezarse de tantas horas de sedentarismo frente a una computadora que suma kilos y kilos de obesidad, la paradoja de una herramienta de trabajo que puede pasar a ser una manipuladora exageradamente celosa.
Dicen que otros efectos de la adicción a la tecnología, es escribir mensajes mientras uno maneja; los manos libres no tienen esa cualidad.
Es cierto que me alegra ver a mis amigos conectados en el messenger, donde la distancia pasa a ser insignificante. (el Dr. Einstein jamás considero esta relatividad).
El Hi5 o cualquier medio de presentación personal, con la sutil idea de estar expuesto a todo el cibermundo (aún diminuto) , hay una gran emoción cuando alguien te escribió un mensaje, te mando un guiño electrónico, un beso o un abrazo, benditos bites, resultan a veces tan imprescindibles como el espejo del baño; hace falta un correo electrónico para que se haga el día; al parecer, sin esas pequeñas posibilidades empiezas a oler a naftalina, si no te escriben, si no tienes correo, si no tienes Internet o Computadora, no existes; Scribo ergo Sum.
Creas un perfil, real o imaginario, parece no importar mucho, fotos íntimas o comunes, diario personal, nada que ver con la libretita guardada celosamente, lo privado bajo un cristal llamado monitor. (el gato escondido y la cola de fuera moviéndose).
Un grito cotidiano para quien existir, requiere de una prueba, aunque sea electrónica, ninguna vanidad se compara cuando llegas a saber que tienes más visitas que han consultado tu personalísimo perfil. No podemos prescindir de eso, sería un paso a la ¿tecnologización? o nos vaciarnos nuevamente, hasta que algo nos venga a llenar. (Parece absurdo el saberse satisfecho con ser uno mismo). Tal vez este consumismo creará algunas alternativas para ayudarnos a controlar esta manía, una terapia sicológica por Internet como nos ahorraría tiempo ...

domingo, 20 de abril de 2008

domingo y expedientes

Me puede fastidiar que debo trabajar en domingo, resolviendo un dictamen, terminando la contestación de una demanda laboral, planteando un amparo... creo que los sábados en la tarde son para ver una buena película, tomar un café aromatizado con la mezcla de un poco de licor, y dejar que retumben las escenas en la cabeza, disfrutando la trama, el argumento, incluso despertar el domingo con ese sabor cinéfilo.

Los domingos me gustan para tareas más domesticas, como para arreglar algunos detalles que van saliendo en la casa y se descubren en la semana, justo antes de que sale uno, corriendo para no llegar tarde al trabajo; aflojar la tierra de las macetas, poner un brochazo de pintura para borrar la huella del último mosquito aplastado.

Me revelo a la oficinización de mi estudio; lo construí como un espacio para mi deleite, entre muchos libros, música variada, la egoteca de tener el titulo enmarcado, el ruido de las aves, y el viento entre las ramas de un abedul; el regalo de una vista preciosa del valle (desde la azotea), mucha paz dominguera.
La responsabilidad es una mala amiga para estos momentos, ante la protesta del trabajo, se abre la ventana de la complacencia, que me permite ignorar por unos minutos este expediente, y abrir la esperanza de que todo es necesario; gracias a este trabajo del que protesto (solo poquito y por ratitos, porque me llena profesionalmente mi quehacer), mis hijos tienen una casa, y yo, una palaciega tarde para terminar este bendito dictamen.